| TERTULIA 10 - 30-3-2012 |
En “Deseo” se nos narra la historia de un hombre que, asiduo de los prostíbulos, ante la amenaza del sida vuelve los ojos hacia su mujer, con la que se dedica a ejercitarse en todo tipo de prácticas sexuales. A partir de la mitad de la novela se nos empieza a insinuar que la mujer, Gerti, es alcohólica; ¿porque sí o por la relación con su esposo? No se nos dice.
Pero un día la mujer se libera, parece querer escapar y en su huida conoce a un muchacho que la devuelve a su casa. Pero la mujer y el muchacho mantienen esa noche una relación sexual. Y Gerti querrá repetir la experiencia. Vuelve ilusionada a buscar a su joven amante, que lejos de corresponder al sentimiento de ella, la somete con sus amigos a una serie de vejaciones.
Nació en 1946 en Mürzzuschlag (Estiria) con raíces checo-judías, criada en Viena. Recibió clases de ballet y francés, y una amplia formación musical. En 1960 inicia sus estudios de piano y composición en el Conservatorio de Viena. Después de terminar la secundaria, se matriculó en la Universidad de Viena y cursó estudios de Ciencias del Teatro e Historia del Arte. Sus inicios en en el ámbito de la lírica, fueron en 1967 con la colección de poemas "Lisas Schatten" (Las sombras de Lisa). Escribió para revistas literarias antes de la publicación de su primer libro "Wir sind lockvögel baby" (Somos reclamos, baby) en 1970. Autora de una gran obra narrativa y teatral, ganó reconocimiento internacional tras ser llevada al cine su novela "Die Klavierspielerin" (1983) (La pianista), de contenido claramente autobiográfico e inspiradora de la película del mismo título de Michael Haneke.
En 1979 se estrena su primera obra de teatro, "Was geschah, nachdem Nora ihren Mann verlassen hatte oder Stützen der Gesellschaften" (Lo que ocurrió después de que Nora abandonara a su marido o los pilares de las sociedades), seguida desde entonces por otros textos teatrales.
Se le concedió el Premio Nobel de Literatura el 7 de octubre de 2004 y fue la décima mujer galardonada con el premio.
Entre sus preocupaciones figuran la crítica social, el análisis de la condición de la mujer y el desarrollo de un lenguaje propio, muchas veces devenido en verdadero protagonista de sus obras. Feminista y defensora de las ideas de la izquierda, sufre en su país el ataque de los partidos de derecha y, tras la llegada al gobierno del primer ministro Jörg Haider, sus obras fueron prohibidas en los teatros públicos austríacos.
Ganadora en 1998 del premio Georg Büchner, la más alta distinción de la lengua alemana, entre sus novelas figuran Los amantes, Los excluidos y El ansia. Junto a la poesía, la novela y el teatro, Jelinek ha entrado asimismo en el terreno cinematográfico y radiofónico, así como la traducción al alemán de autores estadounidenses.
Crónica de la décima Tertulia celebra el 30 de marzo de 2012 en el hotel Libet. Escrita por Ala.
El viernes treinta de marzo, al caer la tarde, aparecimos como puntos de purpurina en los pliegues de la noche. El lugar y la hora convenida. En tierra de nadie, acogidos, de buen grado (http://cvc.cervantes.es/foros/leer_asunto1.asp?vCodigo=36333) y cariñosamente en el hotel Libet. La noche dio para mucho. La opinión de la mala elección de la obra se hizo patente y clamorosa. Puso orden el señor coordinador para comenzar las rondas. Los contertulios no entienden como le llegó a esta autora el famoso galardón. Una obra tan incorrecta en la forma como en el contenido, repugnante y tedioso. Entre copa de vino (Quinta de Tarsus) y pellizco de jamón, las cabezas de los títeres caían a nuestros pies. “Alguno” intentó defender lo indefendible, comparándolo con el cubísmo pictórico o incluso elucubrando con el resto de las obras de la autora … seguro que las otras tienen una estructura diferente y una temática menos agresiva y denigrante. Quizás, la segunda propuesta lanzada, a mitad de libro, por un contertulio fuese ilegal pero muy razonada y cabal. El resultado, dos obras leidas pero solo una comentada y no la más merecedora de ello, amén de convertir “Castalión contra Calvino” en la Cenicienta del cuento.
Continuamos con la defensa de las propuestas para la próxima lectura. Cada uno defendió “su libro” como mejor pudo. Incluso alguno recibió una palmadita en la espalda tras su disertación que, posteriormente, en la votación, se convirtió en empujón, sopapo o puya. Hubo quien defendió más la obra del contrario que la suya propia desbaranto los planes ocultos y lascivos de algún miembro… contertulio, se entiende.
P.D.- Ya entiendo tanto portafolio y anotaciones que suplen a la memoria en decadencia.