TERTULIA 46 - 19-3-2021

Jacques Austerlitz es un exraño personaje al que el narrador de la novela se encuentra por casualidad en la estación de ferrocarril de Amberes. Su extraño aspecto actúa como un iman y entabla una conversación con él. Tiempo después, nuevamente la casualidad los reúne y comienza una relación intermitente durante la que van conociéndose diversos aspectos de la azarosa vida del personaje, su infnacia, su adopción por una familia de Gales, la búsqueda de su verdadero origen e identidad luchando contra el desarraigo y tratando de aferrarse a un lejano pasado del que solo restan retazos de recuerdos apenas recuperables.

Escrita de un tirón, con apenas un par de puntos y aparte, la densa prosa del autor desgrana el desarrollo vital del protagonista, contado en ocasiones por él mismo y en otras por el narrador. Una multitud de fotografías y dibujos alusivos a la narración ilustran las vivencias de Jacques Austelitz en una época oscura de la vieja Europa.

Obra aclamada por la crítica, no responde a los cánones habituales. Su lectura no resulta fácil, tanto por su estructura, como por la compleja prosa con la que narra las vicisitudes de protagonista de la novela, convirtiéndose en un reto para los amantes de la literatura.

Winfried George Maximilian Sebald nació en 1944, en la pequeña ciudad alemana de Wertach. En 1965 se traslada a Suiza y estudia en la Universidad de Friburgo. Años después se traslada a Manchester donde se convierte en profesor y fija su residencia definitiva en Reino Unido, pese a lo cual, toda su obra está escrita en su lengua materna y traducida posteriormente al inglés bajo su directa supervisión.

Su primera novela, Vértigo, se publica cuando ya tenía 43 años y le vale el reconocimiento de la crítica, que se verá reafirmado con la publicación de las siguientes obras que lo incluyen en el elenco de autores alemanes más influyentes del siglo XX.

W.G. Sebald utiliza distintos estilos narrativos en sus obras, pero siempre con un elemento común: el viaje interior de sus personajes, la reflexión sobre la condición humana, el sentido de la vida y el autoconocimiento.

Falleció en 2001 en un accidente de tráfico

Crónica de la tertulia 46ª celebrada el 19 de marzo de 2021 a través de videoconferencia. Escrita por Gran Timonel

Una vez más, tuvimos que vernos las caras a través de la pantalla del ordenador. En esta ocasión, algunos contertulios estrenaron fondos con los que pretendieron darnos envidia con idílicas localizaciones. Todo vale para intentar sustituir la frialdad del contacto virtual por la cercanía del vino y el jamón compartido.

La espantada de Alá en días previos, calentó la Tertulia. Alega el Clemente y Misericordioso, que los títulos elegidos últimamente son complejos y más que deleite para el espíritu, son tortura inmesericorde. Se establece un acalorado debate en el Whatspp oficial donde se exponen los distintos puntos de vista y que tienen su traca final en la Tertulia, con la anunciada ausencia de Alá.

Cada contertulio expone su opinión al respecto. Hay diversas opiniones, algunas enfrentadas. Sin embargo, todos aceptamos que los títulos que se seleccionan para su lectura son aquellos más votados tras su defensa por parte del proponente. ¿Elegimos mal? Quizás.

La lectura Austerlitz ha dejado víctimas en el camino. Se trata de una lectura difícil. Un ejercicio de lectura para avezados lectores que no se arredren ante una obra que abre nuevas formas de entender el relato. Algunos de los contertulios confiesan que no han llegado a terminarla, otros, pese a su dificultad, han sacado valiosas conclusiones.

La impresión de quien esto escribe, es que si la novela no ha llegado a todos los contertulios, nuestra reunión posterior hablando de ella, sí que ha logrado despertar en nuestra forma de entender la literatura una nueva forma de enfrentarnos a las lecturas complejas, aquellas que requieren un esfuerzo, sobre todo para aquellos que se ponen frente a un libro con el ánimo fundamental de disfrutar, entre los que, por supuesto, me incluyo.