| TERTULIA 41 - 13-12-2019 |
La novela se divide en cuatro partes, con una estructura clara y bien definida. El autor describe la progresiva ruptura de un matrimonio convencional de los Estados Unidos de los años 60. La aparición de una joven alumna con la que el protagonista inicia una relación inicia el principio de la materialización de una ruptura que ya se intuía debido a la falta de interés por parte de ambos miembros del matrimonio. La resistencia a la separación de sus hijos, alargará el inevitable divorcio. La convivencia, una vez conocida la infidelidad, provocará momentos de tensión entre los protagonistas de la novela que atravesarán un doloroso calvario de reproches y conflictos. La novela fue publicada en 1973
Richard Stern nació en Nueva York en 1928. Se dedicó a la enseñanza de la literatura inglesa en distintas universidades, culminando su actividad docente en la prestigiosa Universidad de Harvard. Fue un autor dedicado fundamentalmente a su trabajo, huyendo del foco de los medios de comunicación. Publicó su primera novela en 196, "Golk" y a partir de entonces su labor de escritor fue continua, si bien no excesivamente prolífica. En 1985 fue reconocido con laprestigiosa Medalla al mérito novelístico que concede cada seis años la Academia Americana de las Artes y las Letras. Murió en 2013
Crónica de la 42ª tertulia que debía haberse celebrado el 13 de marzo de 2020 y que a causa del coronavirus Covid-19 fue cancelada. Escrita por Gran Timonel
En más de diez años, primera reunión fallida. Es lo que tiene un virus que se ha metido en todos los rincones del mundo y que anda tocando las narices.
Hasta un par de días antes, no estaba claro si debíamos cancelar la reunión o continuar con los planes habituales. Hay que decir, en honor a la verdad, que en esos momentos la información disponible no era clara. Con el conocimiento que se ha ido adquiriendo en las semanas posteriores a la declaración del Estado de Alarma, fue lógica la cancelación de la Tertulia. Pero en aquellos momentos, fue una decisión prudente que se tomó a indicaciones de algunos contertulios que tenían las cosas más claras que otros.
Esa cancelación y el inicio del confinamiento, que duró en diferentes fases hasta el mes de junio, hizo que los contertulios buscáramos otra forma de reunión. Como otros muchos grupos de personas, las videoconferencias fueron la solución más socorrida y durante algunos viernes y sábados, alrededor, como no, de una copa de vino, nos vimos las caras y charlamos de lo que se charlaba en aquellos momentos, el desastre de la pandemia y sus perspectivas a medio plazo.
¿Se habló de libros, títulos y literatura? Por supuesto, pero menos de lo deseable. De hecho el título elegido para ser comentado no disfrutó de la atención habitual a consecuencia de que el tema de la enfermedad lo desplazó casi por completo.